Canalizacion a Damianel, extraterrestre de Orión 4 del 28/11/97

Médium : Jorge R. Olguín
Interlocutores : Horacio Velmont y Alejandro Agostinelli

Velmont: ¿Quién se va a comunicar?

Damianel: Soy una de las presencias, una de las tantas que hay en este momento en este lugar, en el plano vibracional 1, vuestro mundo físico, un plano de dolor, pero también un plano de comprensión, un plano de aprendizaje...

Velmont: ¿Cuál es su nombre y procedencia?

Damianel: Mi nombre es Damianel y soy una entidad que ustedes denominarían "extraterrestre". Vengo del sistema de Orión, exactamente de Orión 4. Estoy encarnado y he viajado hasta aquí astralmente.

Velmont: ¿Es decir que en este momento usted está encarnado en Orión 4?

Damianel: Así es. Normalmente, nosotros, los seres espirituales del plano vibracional 5, venimos en misión, para aleccionar, para ayudar, para de alguna manera dirigir -sin cortar el libre albedrío- a los seres encarnados, tanto de este planeta como de otros mundos.

Actualmente en vuestro planeta -Sol 3- hay muchas divergencias, muchos inconvenientes, tanto a nivel particular como a nivel planetario.

Deseo hacer notar que aquellos Maestros que están en los niveles de Luz, carecen a veces de equilibrio y de sabiduría -porque el nivel de Luz los impulsa a dar-, y a veces se olvidan, aquellos que dicen que son Maestros de Sabiduría, de que dar es también compartir, y a veces se niegan a compartir.

Sucede que su tremendo apego a lo material les hace ser reacios a compartir, por miedo a quedar opacados. Su ego les hacer ser protagonistas, les hacer tener miedo a sentir, a abrir su corazón.

­De esa manera, evolucionan parcialmente. Eso mismo sucede con la raza terrestre en general, donde algunos pocos ayudan a los demás y donde tantos otros someten, manipulan o ignoran a la gran mayoría.

Velmont: ¿Todos estos problemas en su planeta se han solucionado?

Damianel: En su mayoría, sí. Pero aún tenemos falencias. Vosotros estáis en el camino correcto, pero a veces es como que siento el dolor por empatía, siento el dolor de la raza, porque muy pocos han aprendido el camino, el camino hacia el Absoluto, el camino de unión hacia aquel que llamáis Dios.

Muy pocos aprenden ese camino de elevación espiritual. A otros no les interesa. Les interesa sólo crecer en esta vida tan finita, tan pequeña, que es una vida ilusoria. Después, cuando conocen la verdadera vida se arrepienten, pero luego vuelven a encarnar y vuelven a cometer los mismos errores.

Velmont: En este momento, ¿su parte física está en su planeta, Orión 4, o en una nave espacial?

Damianel: Está en mi planeta.

Velmont: ¿Su parte física sabe de esta comunicación? Me refiero a si es consciente o inconsciente de ella.

Damianel: Sí, sabe. Yo vendría a ser el Yo Superior, o Thetán, como también llaman ustedes a esta parte del espíritu, de mi parte encarnada, que es un filósofo... Digo "soy" y no "somos" porque mi parte encarnada y yo somos la misma entidad.

Lo que quiero tratar de decir es que me conmueve ese gran dolor de ver que no hacen las cosas bien. No se dan cuenta, no toman conciencia de lo pequeño que es vuestro planeta en la inmensidad del Cosmos, y se está arruinando.

Están arruinando su foresta, están destruyendo la vida, están saboteando las aguas, están destruyendo lo que generalmente aquel soberbio llama "vida inferior", y que es la vida de amor de los animales que no se pueden expresar con palabras, pero se pueden expresar con el lenguaje de los juegos cuando son cachorros, con el alimentar la madre a sus crías. Ustedes lo llamarán instinto, pero muchos humanos matan a sus semejantes y se catalogan como "vida superior".

¿Quién de ustedes se detiene a observar a veces a un pequeño mamífero, a un roedor, y mirarlo frente a frente a los ojos y ver esa mirada de amor, y a veces de temor?

Velmont: ¿Se puede conversar telepáticamente con un ser así inferior?

Damianel: Generalmente el espíritu que está encarnando en ese ser inferior es un espíritu de poca comprensión.

Velmont: ¿Y un delfín?

Damianel: Los delfines son espíritus muy elevados y cabría la comunicación telepática con ellos, también con algunos primates de su mundo... Hay otros sistemas estelares donde sus planetas son un 90 % acuáticos. Tienen vida submarina.

Velmont: ¿Por ejemplo, Lemarén?

Damianel: Así es, allí hay vida submarina. En las profundidades tienen su hábitat.

Velmont: ¿El monstruo de Loch Ness es una copia holográfica de algún ser prehistórico como el plesiosaurio?

Damianel: ¿Copia holográfica? Si por holográfica entienden una foto telegráfica en tercera dimensión de un plesiosaurio de vuestra historia, entonces les confirmo que sí.

Quiero terminar de redondear este mensaje de amor... El ser encarnado en general tiene que tomar con conciencia de que si no cuida su flora, si no cuida su fauna, de que si no cuida su hábitat, le queda realmente poco tiempo.

No estoy dando un mensaje alarmante -detesto los mensajes alarmistas-no va a haber un final, sino un gran cambio, una gran transformación a nivel consciencia... Pero cuidado, generalmente hay grandes seudoprofetas de este fin de vuestro milenio, que hablan de cataclismos...

Puede haber un posible cataclismo para mitad de vuestro año 1999, en forma de pequeños asteroides, ya se ha dicho en otros mensajes anteriores, pero no va a haber una destrucción masiva, sino algunos impactos muy localizados, de algunas poblaciones solamente. Incluso esto no es seguro, pues el meteoro puede explotar en la atmósfera y los pequeños fragmentos restantes pueden terminar desintegrándose sin causar daños graves [4] .

Pero sí se sabe, y a nosotros nos es dictado, que para el 2100 de vuestra época cabe la posibilidad de una gran catástrofe, al acercarse un gran asteroide a vuestra órbita. Vuestra tecnología va a tener que estar lo suficientemente adelantada para evitar el impacto.

Velmont: ¿Estamos hablando de que va a correr riesgos nuestra civilización?

Damianel: Entiendo que para esa época ya van a estar preparados para resolver posibles impactos...

De cualquier manera, sería importante que presten atención a cosas más próximas y que les tocan a todos: por ejemplo, vuestra economía está en manos de unos pocos y ellos no toman conciencia de que sus hermanos están muriendo desfallecidos, por las guerras, por el hambre. Cada uno ve por sí mismo.

Hay grandes fortunas que se dilapidan en armamentos, en drogas. Se fomentan nuevas guerras, nuevos vicios a vuestros adolescentes... ¡y después quieren contactarse!

Sí, tengo que reconocer que hay gente que investiga para el bien, pero son los menos.

Hay países tan egocéntricos que han descubierto vacunas para ese flagelo, ese tumor que ustedes llaman "cáncer" y no lo dan a conocer en gran escala porque buscan comerciarla, así como también hay vacunas contra lo que ustedes llaman SIDA, y también buscan comerciarla, sacándole el máximo provecho económico en detrimento de los enfermos.

Se calcula, porque nosotros nos hemos comunicado telepáticamente con grandes científicos, tanto de Francia como de Estados Unidos, que hay drogas que pueden bajar de 80.000 réplicas virales por segundo a 80; mil veces pueden bajar la cantidad de virus residuales en menos de 30 días terrestres en una persona enferma. Y todavía no lo comercian para especular.

Esto se llama desaprensión, esto se llama desinterés por el semejante, por el otro ser humano que sufre. Esto es todo lo contrario de lo que enseñan los grandes Maestros, el interés por el otro.

Velmont: Un segundo, por favor, que voy a pasarle el micrófono a mi compañero Alejandro Agostinelli, que desea hacerles algunas preguntas...

Agostinelli: Quería saber dónde está usted en este momento.

Damianel: Me encuentro en Orión 4, en una civilización que se basa en un sistema filosófico de amor, donde la búsqueda del humano es por el otro humano o humanoide, según la interpretación que le quieran dar los terrestres o terrenales, como les decimos nosotros a ustedes.

Agostinelli: ¿Dónde está ubicado Orión 4?

Damianel: Está a muy pocos años luz de este sistema solar; prácticamente somos vecinos a escala galáctica.

Agostinelli: ¿Cómo es el lugar donde está ahora?

Damianel: Es una habitación muy amplia, del color que ustedes llaman blanco, estamos rodeados de plantas... Nosotros amamos a las plantas, nos nutrimos con las plantas, nos energizamos con las plantas...

Agostinelli: ¿Hay ventanas en la habitación?

Damianel: Sí, pero sin ningún aplique de lo que ustedes llaman vidrio o material plástico. Simplemente es una abertura al aire libre.

Agostinelli: ¿Qué se ve a través de la ventana?

Damianel: Se ve un pequeño lago, se ve un cielo de color azul verdoso, se observan aves muchos más grandes que las que hay en vuestro planeta.

Hay mucha paz, mucho amor, mucho silencio...

En este momento es como si estuviera físicamente con ustedes. Quisiera abrazarlos a todos para absorber vuestra depresión, para cambiar la angustia y la ansiedad que ustedes puedan tener y transmitirles mi paz, mi amor, mi armonía, mi calidez. El dolor se puede erradicar, pero sólo compartiendo y la única forma de compartir es sufrir por el otro; hacerse cargo del otro, pensar que el otro es "nosotros". ¡Todos formamos la conciencia del Absoluto!

Estoy a disposición de ustedes para las preguntas que deseen formular.

Agostinelli: ¿Vienen con frecuencia a nuestro planeta? ¿Estados Unidos tienen en su poder naves extraterrestres?

Damianel: Así es. Venimos también no sólo astralmente sino también en cuerpo físico y otro hermano nuestro, también de Orión 4, llamado Tar, ha dicho en comunicaciones anteriores que Estados Unidos tiene por lo menos 4 naves de seres no terrestres.

Agostinelli: ¿De dónde provienen esos extraterrestres?

Damianel: Uno de ellos provienen de una raza muy belicosa, similares a lo que ustedes llaman "langostas"; es una raza que prácticamente es invencible, porque cubre sus naves con campos de energía, que ningún misil terrestre podía atravesar.

Pero por un accidente interno, hace aproximadamente 50 años de vuestra medida del tiempo, ha caído en Estados Unidos una nave espacial cuyos tripulantes eran esos seres langosta y los científicos de este país han logrado descifrar y penetrar en los campos de energía.

Por lo tanto esos seres se abstienen de invadir este mundo.

Agostinelli: ¿Tiene relación con el llamado "Incidente Roswell"?

Damianel: No, se trata de un caso diferente, ya que la nave espacial que cayó en Roswell estaba tripulada por otra raza distinta del tipo langosta, los antheanos.

Agostinelli: Pasando a otro tema, ¿dónde está Jorge Olguín en este momento, si usted está ocupando su cuerpo?

Damianel: En este momento Jorge Olguín, que es el receptáculo que utilizo para comunicarme con ustedes, está integrado con su ser espiritual -Yo Superior o Thetán- Johnakan Ur-el y está a mi lado enviándome Luz y envolviéndome con su amor. Él está en mi mismo nivel de vibración. Al enviarme su amor y su empatía me estabiliza.

De lo contrario me desestabilizaría, porque así como hay entidades de Luz en este lugar, también han muchas entidades del Error, de los planos vibratorios 2 y 3, que son planos de sufrimiento, así como los planos 4 y 5 son planos de Maestría y Luz.

El plano 6 es el plano angélico, donde están los Mensajeros Divinos.

Agostinelli: ¿Cómo podemos saber nosotros si nos estamos comunicando con una entidad de Luz o una entidad del Error?

Damianel: Muchas veces le han hecho a otros hermanos míos esa pregunta. La respuesta es muy sencilla. El secreto es que nadie salga herido en su susceptibilidad con lo que uno puede transmitir. Yo trato siempre de transmitir sin lastimar, sin herir. Obviamente, a veces alguno puede sentirse tocado, si uno alecciona, si trata de corregir.

Generalmente, un espíritu del Error trata de perturbar, dañando, brindando falsas ideas, erróneas ideologías. Por el contrario, un espíritu de Luz no se inmiscuye, salvo por razones excepcionales, en la política del planeta, no se entromete en los asuntos internos de los países. Trata de que la raza como un todo salga adelante. No importa cómo se manejen los gobiernos.

Pensemos que para que la humanidad, tanto terrenal como de otros sistemas planetarios, esté adelantada tendría que haber una unificación a nivel planetario, tiene que haber una gran familia cósmica.

Agostinelli: ¿Cuál es su actividad principal en su planeta?

Damianel: Soy filósofo.

Agostinelli: ¿A propósito, entonces, hay algún límite para el conocimiento?

Damianel: Creo que para el conocimiento no hay límite. Uno puede desencarnar y sigue aprendiendo en los planos espirituales. Después, todo eso va al Archivo Akáshico.

Agostinelli: ¿Quiénes tienen acceso a ese archivo?

Damianel: Los Lípikas, espíritus de Luz que guardan los registros kármicos en los archivos akáshicos. Estos anales son custodiados por El Cristo, Logos Dimensional.

Agostinelli: ¿Qué es precisamente el Archivo Akáshico?

Damianel: Es un archivo donde van todas las memorias, todas las vivencias de cada espíritu en cada una de sus encarnaciones. El espíritu encarnado no tiene acceso a esas memorias y por eso no recuerda sus vidas anteriores.

Pero no importa quién fue cada espíritu en una vida anterior. Importa quién es ahora, que tenga vocación de servicio, que sea altruista. Que sepa difundir los mensajes, porque el verdadero servicio es trasmitir el amor, es dar, ser útil al otro, servir al semejante, ponerse en el lugar del otro.

Pensar que si cada uno de nosotros, tanto en nuestro mundo de origen como en otros mundos, tenemos contactos telepáticos o encuentros del tercer tipo, no tenemos que tener miedo.

Leo la mente de algunas personas que dicen que si tuvieran un contacto del tercer tipo huirían despavoridos, porque tal vez se encontrarían con una forma no humanoide, como la nuestra o como la vuestra. El espíritu no tiene forma, el espíritu no tiene color, el espíritu es Luz.

No importa si son tipo insecto, son muy pocos en la Galaxia; no importa si son tipo vegetales, que también son muy pocos en la Galaxia, o tipo humanoide, que son la mayoría... No importan las estaturas...

Lo que importa es el espíritu, la intención. Las razas que son belicosas, como los Langar, ya aprenderán.

Hay razas que exploran por ego, no para aprender y transmitir amor, sino simplemente para mostrar que son poderosos, como a los que tenemos en nuestro planeta vecino, Orión 3, que es una raza completamente belicosa.

Agostinelli: ¿Cuál es el motivo de que sienta la necesidad de transmitir este mensaje a un planeta tan distante del suyo como lo es la Tierra?

Damianel: No, no es un planeta distante. Somos casi vecinos. Nuestro planeta ya ha sido visitado astralmente por el Thetán o Yo Superior de este receptáculo -Johnakan Ur-el-, como ha visitado también el sistema de Antares 4 y conocimos a distintos Maestros de la humanidad terrenal, como el Maestro Jesús y el Maestro Siddartha, con los cuales nos hemos contactado telepáticamente.

Hemos tenido la inmensa dicha de empatizar, es decir, mezclar nuestras vibraciones espirituales con las vibraciones espirituales de los Maestros, en un éxtasis tan grande que sería quizás difícil de comprender por ustedes.

Agostinelli: ¿Qué se siente especialmente en ese contacto vibratorio con los Maestros?

Damianel: Se siente como una sensación sublime de éxtasis, superior a cualquier éxtasis físico. Eso se llama AMOR con mayúsculas, y es el amor que algunos Maestros de Luz, encarnados en este mundo, lo llegan a sentir.

Agostinelli: ¿Qué aprendió en esas experiencias?

Damianel: La comunión con el Absoluto, y saber que el Absoluto es real, porque nosotros somos el Absoluto. El Absoluto está dentro de nosotros y muchos no han aprendido a sentirlo.

Va a llegar un momento en que cada uno de nosotros estaremos sumergidos dentro de Él. Entonces va a haber una comunión total. Vamos a sumergirnos en su plasma.

La humanidad terrenal ha recibido mensajes de grandes filósofos de vuestra antigüedad, como el tan conocido Sócrates, que enseñó, en la época en que estaba encarnado, que el mundo de la Luz interior es el mundo del Servicio, es el mundo de dar... No fue entendido. Fue ejecutado.

Ahora, después de tantos períodos de revolución solar, sigue sucediendo exactamente lo mismo. Los grandes Maestros no son entendidos, salvo en raras ocasiones.

Agostinelli: ¿Hasta qué punto lo que usted está transmitiendo puede estar influido por el consciente del receptáculo, en este caso, el Prof. Jorge Olguín?

Damianel: Considero que al armonizar mi estancia en este receptáculo me da una pauta para poder yo transmitir con más soltura, pero hay conocimientos que yo puedo transmitir que mi receptáculo desconoce, salvo que se comunique telepáticamente conmigo o con otra entidad, y hubo casos anteriores donde el receptáculo ha tomado otras entidades, como el Maestro de Dianética, llamado Ron Hubbard, que ha transmitido lecciones de esta ciencia, siendo que mi receptáculo entiende muy poco sobre el tema.

De todas maneras, hay algo que se llama "circuito engrámico", y que cada entidad tiene -sería como una especie de "trauma" de transmisión-, que perturba la fidelidad del mecanismo telepático. A veces una entidad puede estar transmitiendo algo, y si el receptáculo no está libre de esos traumas o engramas, el mensaje no se transmite correctamente.

Quizás esto no suceda con este receptáculo, pero sí ha sucedido con otros.

Agostinelli: Mi pregunta se debe a que me parece un poco extraño que un extraterrestre maneje conceptos de la cultura terrestre con tanta solvencia.

Damianel: La respuesta es que hemos venido a la Tierra muchas veces y, además, yo me especializo en filosofía y estudio la idiosincracia de otros mundos, precisamente porque es mi especialidad, no solamente de la Tierra, sino también de un planeta acuoso llamado Lemarén, el cual tiene otro tipo de filósofos y tiene también seres que son cerrados espiritualmente.

Por ejemplo, hay un piloto que ha venido a la Tierra en más de una ocasión, llamado Braco, y prácticamente lo único que sabe es manejar lo que ustedes llaman OVNIS y no entiende nada de filosofía ni del mecanismo de su propia nave espacial, de modo que si se llegara a descomponer algún circuito quedaría varado sin saber cómo reparar el desperfecto.

Es decir, no es que todos los que vienen de visita a este mundo saben todo de todo. No es así. De la misma manera como yo estoy abierto en la parte filosófica, también estoy cerrado en la parte tecnológica. Yo, de circuitos fotónicos no entiendo nada, ni tampoco de materia y antimateria, salvo algunos conceptos aislados.

Agostinelli: ¿Qué edad tiene?

Damianel: Yo tengo 38 rotaciones de mi planeta, que de vuestro mundo equivaldrían aproximadamente a 60 años.

Agostinelli: ¿Dónde vive?

Damianel: Estoy viviendo en una gran comunidad. Nuestro mundo se compone de comunidades de aproximadamente 200 familias, y esto no significa que seamos promiscuos. Así, yo tengo a mi pareja hembra, procreamos, tengo dos descendientes, ambos machos, "varones" como llaman ustedes...

Agostinelli: Bueno, "macho" es una palabra que también utilizamos aquí en la Tierra...

Damianel: El hecho de decir que vivimos en comunidades de 200 familias significa que cuando hay una familia desprotegida, o que su cosecha le fue destruida por el mal tiempo, la cobijamos. El secreto es dar, no mezquinar.

Aquí, en la Tierra, eso no se acostumbra. Aunque gracias a la fe que algunos seres poseen, comparten lo poco que tienen. Es lo que yo dije al comienzo de mi mensaje: hay Maestros de Luz encarnados que, a pesar de que transmiten mensajes de amor, muchas cosas no comparten. Transmiten, pero no comparten, y el secreto es compartir. Porque todo el conocimiento que se tiene dentro sin compartir arruina el espíritu.

Lo que ustedes llaman "corazón", no es un corazón físico que late, es el espíritu que ustedes sienten dentro de cada entidad física.

Los dejo con mis bendiciones.

http://www.grupoelron.org/

Comentarios

  1. Me encantó esta canalizacion, ya que se que mi espíritu proviene de orion. Mucha luz en este mensaje. Gracias por compartirlo.

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