21 de mayo de 2011

EL CODIGO DA VINCI Y LA MUSICA EN LA CAPILLA ROSSLSYN

En el siguiente artículo trata sobre la música de las esferas y la realidad física que se crea mediante las armónicas. Los cubos representan la conciencia dentro de la caja (N.d.T. nuestra realidad) y la geometría de la creación.

El Código Da Vinci, inspirado en muchos secretos, puede revelar ahora una codificación armónica propia, la música de los cubos. Todo está codificado dentro de la impronta arquitectónica. Todo está contenido dentro del arco.

Las respuestas yacen ocultas dentro del Programa Masónico, de la Francmasonería, o de los francmasones. Mientras se descifra un nuevo código, encontramos que la capilla, Rosslyn Chapel, alberga muchísimos secretos. Durante siglos, tanto expertos como visitantes han tratado de descifrar los códigos inscritos en la capilla. Mientras algunos debaten si se apuntan a encontrar el tesoro, el compositor de Edimburgo, Stuart Mitchell creer haber resuelto parte del enigma. Considera que dentro de la ornamentación de los arcos tallados del cielorraso, 213 cubos decorados albergan un código de música medieval. Su padre, Thomas Mitchell, dedicó 20 años de su vida tratando de descifrarlo y ahora Stuart le sigue los pasos y los va plasmando en un nuevo álbum titulado: “The Rosslyn Motet” (Coro del Motete Rosslyn).

Se espera que la música, una vez ejecutada con instrumentos medievales in situ, resuene a todo lo largo y ancho de la capilla develando uno de los secretos tallados en la piedra. El impulso para interpretar la escritura musical surgió cuando el padre de Mitchel descubrió que las tallas esculpidas sobre la cara de los cubos parecen corresponder a un fenómeno conocido como patrones cimáticos o patrones Chladni. Los patrones Chladni se forman al usar una nota sostenida para hacer vibrar una hoja metálica cubierta con el polvo que producen las marcas. La frecuencia usada dicta la forma del patrón, por ejemplo; la nota musical A bajo do central vibra a 440 KHz y produce una forma similar a un rombo.

Diferentes notas pueden producir diferentes formas tales como flores, diamantes o hexágonos; formas que se presentan conjuntamente sobre los cubos de la capilla Rosslyn. Partiendo de que esto “va más allá de la mera coincidencia”, ha asignado una nota por cada cubo. El primero en documentar el fenómeno fue Ernst Chladni a finales del siglo XVIII, aunque éste parece manifestarse en un edificio del siglo XV. Chladni formula entonces la pregunta: “¿Estaba el Señor William Sinclair, el constructor de la capilla Rosslyn, adelantado a las ciencias de su época?” Stuart Mitchell considera que existe un vínculo entre los Caballeros Templarios quienes pudieron haber adquirido un avanzado conocimiento científico en Oriente durante la época de las Cruzadas y su estancia en Jerusalén, pudiendo explicar de estas forma las notas musicales cifradas de la capilla Rosslyn.

“El simbolismo Rosslyn se remonta a una época de la civilización que se pierde para nosotros en el presente, simbolismo del cual gozaban todas las ciencias que son las raíces de toda la mecánica del Universo”, dice Mitchell. “Si esta ciencia fue usada en las tallas de Rosslyn, entonces se requeriría más que una explicación para saber cómo llegó a perderse esta información durante siglos. La Iglesia había suprimido el conocimiento como un medio para ejercer control sobre las masas. Lo que esto indica es que el sistema eclesiástico ha negado a la gente cierto tipo de conocimiento puesto que el conocimiento es conciencia. Aquellas personas que tenían mucho conocimiento, eran enviadas a la hoguera y quemadas como brujas”.

Resulta interesante el Acorde Diabólico, diabolus in musica, haciendo su aparición en la música. “En el cielorraso aparece este salto de un cuarto mayor, de hecho, abre con un cuarto aumentado”, dice Mitchell. “La Iglesia Católica ha proscrito este intervalo (siete semitonos) de la música medieval puesto que se le consideraba perturbador y por lo tanto, diabólico. Quizás Sinclair estaba desafiando realmente la autoridad de la iglesia. La música misma, según Mitchell, es una mezcla entre “melodías celtas y culto pagano cruzados con cierto tipo de culto cristiano” pero no católico. Quizás esto explica el por qué las tallas que representan a los hombres verdes, esencialmente imágenes paganas, existen a todo lo largo de las tallas crísticas de la capilla.

Mitchell no cree que las notas hubiesen sido talladas allí simplemente para grabar una pieza de música. El espera que las reiteradas frecuencias musicales resuenen al interior del edificio y develen un secreto medieval. Mitchell no tiene idea de lo que pueda permanecer oculto al interior de la iglesia pero considera que Sinclair se valió de esta ciencia avanzada para asegurarse que la música permaneciese oculta a los ojos de los curiosos.

Mezclando el proyecto “La Voz de la Creación”, Mitchell afirma que las tallas sobre los cubos hablan finalmente sobre geometría sagrada. “Lo que realmente nos dice es que hemos olvidado más de lo que sabemos. Quizás la música es ciertamente una clave para descifrar el pasado, la física del universo y quizás pueda ser interpretada lo suficientemente fuerte dentro de la capilla Rosslyn. Esto nos revelará un largo secreto oculto dentro de la masonería”. Stuart Mitchell Descongelamiento de Música Congelada en el tiempo!

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